martes, 27 de septiembre de 2016

La Leyenda de la doncella ciega


La leyenda de la doncella ciega, una de las Leyendas urbanas más famosas desde ya hace tiempo. , como se le conoce, hace referencia a una página web denominada Blind Maiden (doncella ciega) a la que no es posible acceder sino mediante algunos tétricos requerimientos: se debe estar solo durante la medianoche de un día sin luna, no tener ningún objeto bendecido y tener todas las luces del hogar completamente apagadas. Si no se cumplen estas condiciones, será imposible acceder al sitio ya sea desde cualquier navegador o computadora, así que si en verdad quieres poner a prueba este “ritual”, deberás de seguir al pie de la letra las instrucciones mencionadas anteriormente.

Una vez hecho lo solicitado, se accede a una web donde se mostraran imágenes de terror  que impactarán hasta al más valiente de los valientes, ya anunciando en el eslogan de la página como “una experiencia real de horror absoluto”. Nunca se debe apretar en el botón aceptar porque de lo contrario será el fin de su vida ya que se verá cómo una siniestra figura se pasea por la casa del navegante, es decir, tu casa.


Esa misteriosa figura se irá acercando hasta la misma habitación donde está la computadora pero no se puede hacer nada para evitarlo y pronto se siente como esta presencia maligna está ubicada a la espalda del pobre individuo que ingresó al sitio. Apenas se de vuelta para observar al espectro, se dará cuenta que lo último que verá de este mundo será el rostro lleno de maldad de la doncella ciega…

Existen un montón de vídeos en internet donde la gente asegura haber entrado al sitio (acompañados de algún amigo) y, claro está, sin ningún efecto. Poco sabemos de la gente que entró al sitio y jamás se volvió a escuchar de ellos.

¿Tú qué opinas? ¿Te atreverías a entrar al sitio de ultratumba?

FUENTE: http://www.leyendasdeterror.net/

lunes, 26 de septiembre de 2016

La Chica Que Pisó Una Tumba


Un grupo de amigos entre bromas y alcohol comienzan a contar historias de terror. Uno de ellos reta al resto a pisar una tumba en un cementerio cercano. Según cuenta la leyenda si lo haces el muerto te agarrará y llevará con él…

Una noche, unos chicos celebraban una fiesta en un parque, entre risas y alcohol comenzaron a contar historias de terror. En la misma calle, había un cementerio y uno de ellos comentó lo mucho que le aterraba pasar por allí. Aprovechándose del miedo de su amigo otro de los jóvenes advirtió al resto con la siguiente frase:

– No se os ocurra nunca pisar sobre una tumba cuando se ha puesto el sol. Si lo haces, el muerto te agarra y te mete dentro.

– Mentira – replicó Alexandra – Eso son sólo supersticiones.


– Si tan valiente te crees ¿por qué no nos lo demuestras? Te daré 10 euros si te atreves, apostó el chico.

– A mí no me dan miedo las tumbas ni los muertos, respondió ella. Si quieres te lo demuestro ahora mismo.

El chico le tendió su navaja. Clava esta navaja en una de las sepulturas le dijo. Así sabremos que has estado allí. Sin dudarlo Alexandra cogió la navaja y se dirigió con paso firme al campo santo bajo la mirada atónita de sus amigos.

El cementerio estaba lleno de sombras y había un silencio sepulcral y sin quererlo el miedo se fue adueñando de la chica que con cada paso sentía cientos de ojos vigilarla y un aliento helado en la nuca.

– “No hay nada que temer”, se repetía Alexandra para tratar de calmarse a si misma.

Escogió una tumba y pisó sobre ella. Después se agachó rápidamente, clavó en el suelo la navaja y se dispuso a marcharse. Pero no pudo. ¡Algo la retenía! Lo intentó de nuevo, pero seguía sin poder moverse. Estaba aterrada.


– ¡Alguien me sujeta! gritó, y cayó al suelo.

Al ver que no regresaba, los chicos fueron en su busca. Encontraron su cuerpo tumbado sobre la sepultura, fría, rígida y con la cara totalmente desencajada del miedo. Sin darse cuenta, Alexandra se había enganchado la falda con la navaja al clavarla en el suelo. Era la navaja lo que la retenía y ella había muerto de miedo tras sufrir un ataque al corazón.

FUENTE: http://www.leyendas-urbanas.com/

viernes, 23 de septiembre de 2016

Klaus Schrieber y su grabación de psicoimágenes


Las psicoimágenes es un método para la comunicación con seres espirituales o para captar su energía a través de la televisión. Éste método fue fundado por un alemán Klaus Schrieber.

Empezó sus inicios con intentos de psicofonías para reencontrarse con familiares y amigos que habían fallecido. Había perdido a su primera mujer, su hija de 18 años por una enfermedad grave, su hermano por accidente de moto, su sobrino, su cuñado y por último su segunda mujer. Estos hechos atormentaban a Schrieber y no dejaba de darle vueltas a la cabeza el poder escuchar a sus seres queridos desde el más allá.

Y, según aseguró, obtuvo varias psicofonías que, siempre según su interpretación, le avisaban de un posible contacto visual con ellos a través del televisor, “iremos a través del televisor” o “luego nos verá en la televisión”


A partir de ahí Schrieber introdujo en sus investigaciones un televisor y una cámara de vídeo para captar las posibles imágenes de los fallecidos. Se dedicaba a grabar en lugares dónde su madre se sentaba todo el tiempo, o en las habitaciones más importantes. Pero no consiguió lo que tanto ansiaba, una imagen desde el más allá. Hasta que un día, conducido por los consejos de otra voz de ultratumba, la voz le decía “canal vacío”, cambió el método de filmación. Ahora dirigió su cámara hacia la TV, colocando ésta en el canal de la propia cámara, sin emisión.

Lo que realmente hacía era colocar la videocámara hacia la pantalla del televisor de modo que la propia imagen de la cámara se viese reflejada en la pantalla, como suceden en dos espejos paralelos. A partir de éste método, elaboró un sistema más complejo con el cual afirmaba obtener imágenes que él atribuía al “Más Allá”.


La posición de la cámara de vídeo grabando la televisión, y ésta a su vez emitiendo lo que está grabando produce un suceso llamado retroalimentación. Y se obtienen varias imágenes con formas diversas e incluso parecidas a rostros humanos. Schrieber aseguró que entre todas las imágenes aparecidas, una de ellas se asemejaba al rostro de su hija. Esto le motivo aún más y siguió perfeccionando todo el “invento”. Según él, fue su hija a través de las psicofonías quien le aconsejo como tenía utilizar la tv y vídeo cámara para que “ellos” pudieran ser vistos.

Con la psicoimágenes, Schrieber consiguió visualizar varias personas fallecidas, entre ellas a sus seres queridos y a personajes ilustres y famosos. A lo largo del tiempo y con ayuda del ingeniero Martin Wenzel siguió perfeccionando y agregando otros dispositivos a la configuración inicial.


Y a partir de ahí, muchos investigadores de la parapsicología utilizan ésta técnica para estudiar si hay vida después de la muerte, si existen y comprobar la veracidad de los espíritus o fantasmas, y el por qué de estar ligados aún al mundo terrenal.

jueves, 22 de septiembre de 2016

El fantasma de la momia de Amen-Ra


Las momias, los jeroglíficos, la fascinación de los descubrimientos arqueológicos, los misterios de las pirámides… la Historia de Egipto desprende un halo de leyendas y misterios que envuelve a su tierra de un misticismo casi sobrenatural. Todos habremos oído alguna historia cautivadora en la que la eternidad de los siglos ha guardado un secreto maldito sólo destapado con el hallazgo de un descubridor.

La historia de un secreto maldito es la que hoy os descubrimos. Aquel año de 1.500 a.C., Amen-Ra, princesa de Egipto, tras morir, fue momificada y enterrada en un sarcófago acorde a su grado de realeza y a su tradición religiosa, en las orillas del Nilo, en Luxor.
Así permaneció durante 34 siglos, ocultos a los ojos humanos, descansando para la eternidad, hasta que en el siglo XIX, durante unas excavaciones se encontró su ataúd. Amen-Ra despertaba de su largo sueño y, con ella, su maldición.

Aquel sarcófago, con su momia, se vendió al mejor postor, un grupo de amigos ingleses. El primero de ellos, nada más recibir su nuevo objeto de colección, se marchó, ante los ojos atónitos de todos, andando en dirección al desierto. Sin más palabras, con la mirada perdida, paso tras paso, se adentró en las arenas ardientes. De él jamás se volvió a saber más por lo que se supone acabó perdiéndose en el desierto. El segundo de los compradores sufrió un accidente y le amputaron un brazo, mientras que el tercero perdió todo su dinero y acabó indigente, vagando por las calles de Londres.


El siguiente rastro que se conoce de aquella momia de Amén-Ra la sitúa en Inglaterra donde una familia adinerada la añadió a su colección. La maldición, o el castigo de la princesa, no tardaría en llegar también a esta familia. Tres de sus miembros perdieron la vida en un trágico accidente, e incluso perdieron la casa en un incendio.

Los accidentes se sucedían uno tras otro, e incluso los transportistas que trasladaron el sarcófago al Museo Británico, murieron. Las leyendas, las extrañas historias, estaban en boca de todos, más aún cuando el espíritu de Amen-Ra comenzó a expresarse. Sollozos, gritos, golpes y arañazos rompían el amenazador silencio de la noche en el Museo. Los objetos, por la mañana, amanecían cambiados de sitio; uno de los vigilantes nocturnos murió e incluso uno de los visitantes del museo que se había atrevido a tocar el sarcófago, perdió un hijo al día siguiente de la visita.


Escondieron el sarcófago en lo más profundo de los sótanos del museo, pero aún así, los sucesos extraños no se detenían.

Cierto periódico quiso hacer un reportaje, por lo que mandaron un fotógrafo. Cuando éste reveló la foto una aparición fantasmal apareció en ella mirándolo fijamente; aquella mirada, aquellos ojos fijos en él… el fotógrafo se suicidó al día siguiente.
El museo acabó por deshacerse del sarcófago, pero curiosamente su rastro se perdió.
Nadie supo nada más de Amen-Ra salvo que una experta psíquica, madame Blavatsky, cuando lo vio y analizó se aterrorizó al descubrir la maldad que encerraba.


Dicen que, comprada por unos americanos, la quisieron llevar a Estados Unidos, y dicen esas nuevas historia que Amen Ra inició su viaje a Norteamérica en abril del año 1912. Sí, aquel barco en el que dicen iba aquella momia, era el Titanic, aunque de ésto último no hay ninguna confirmación.

Hoy, nadie sabe dónde está. Nadie conoce donde reposa Amen-Ra y si finalmente descansa ya… para siempre.

FUENTE: http://sobreleyendas.com/

miércoles, 21 de septiembre de 2016

El cataclismo y la momia que inspiraron «El grito» de Edvard Munch


Un rostro inmaculado, cadavérico, nos mira con estupor desde un mundo que parece querer caerse a pedazos. Tras él, un cielo calcinado, trazado a base de una ristra roja y amarilla. El puente parece ser el único elemento estable de esta realidad sombría. Se trata de «El grito», la obra cumbre de Edvard Munch. Decenas de estudios han intentado descifrar las incógnitas que se esconden en ella. Pero, ¿cuál es la verdadera historia que hay detrás del cuadro? Han pasado ya más de 120 años de su creación y, sin embargo, este símbolo del expresionismo continúa despertando la curiosidad de todo aquel que tiene el privilegio de colocarse ante él.

Munch (Løten, 1863) no tuvo una existencia fácil. Siendo aún niño fue testigo de cómo la tuberculosis acababa con la vida de su madre y una de sus hermanas. Otra fue internada por un trastorno bipolar. Algunos años después perdió también a su padre, el cual lo había educado de forma muy severa. La sucesión de desgracias hicieron mella en la psique del artista noruego, que decidió verter su amargura a través del pincel.


«El grito» brotó de las manos de Munch en 1893, pero la imagen se había moldeado en su cabeza desde hacía mucho. Su historia se remonta a una tarde en la que paseaba junto a varios de sus amigos. El encuentro tuvo un arduo incidente que describió de esta forma en su diario: «De repente el suelo se tornó rojo sangre, y percibí un estremecimiento de tristeza. Me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio. Sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad. Mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad. Sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza».


En las pinturas de Edvard Munch abundan la angustia y la calamidad, dos afectos que delinearon su vida. Fruto de esta percepción trágica de la existencia surgió la mayoría de su obra. «El grito» no escapa a los colores sobrios y cálidos que utilizó en otras pinturas, como «La niña enferma» o «Retrato de Hans Jaeger». Sin embargo, en ninguna de ellas había sido capaz de expresar dichos sentimientos de forma tan insondable.

Hay distintas versiones que explican su significado. El especialista de la casa de arte Blomqvist de Oslo, Morten Zondag, señala que representa un «grito de la naturaleza». Por su parte, el director del Museo Munch, Gunnar Soerensen, opina que el artista logró «pintar» un grito procedente de un psiquiátrico cercano al lugar donde Munch caminaba con sus compañeros.

Pero las teorías no solo se centran en la figura principal del cuadro. Un estudio afirma que la tonalidad rojiza del cielo está inspirada en la erupción del volcán Krakatoa, producida en 1883. El cataclismo, considerado como uno de los más violentos del siglo XIX, expulsó tal cantidad de ceniza que cubrió el cielo de todo el mundo durante varios años. Los atardeceres rojos que surgieron a partir de del desastre serían, según esta hipótesis, el punto de partida de la pintura.


Una momia, posible «musa» de Munch

El inquietante ser que aparece en primer plano en la obra del artista noruego es sin lugar a dudas su elemento más alegórico. La revista «Time» lo convirtió en 1961 en la escenificación de la desolación y el dolor que sembró la II Guerra Mundial. Desde entonces su popularidad fue al alza, hasta convertirse en un icono global.

Pero, ¿de dónde procede una imagen tan estremecedora como la de «El grito»? La respuesta podría tener un origen tan insólito como el de una momia peruana. Así lo afirma el historiador estadounidense Robert Rosenblum, quien señala que Munch podría haber tomado como musa los restos de un cuerpo hallado en el Amazonas en el último tramo del siglo XIX. La momia, perteneciente a una tribu de la cultura Chachapoyas, podría haberse cruzado en el camino del pintor durante una exposición del Musée de l’Homme de París.

FUENTE: http://www.abc.es/

martes, 20 de septiembre de 2016

LA CRUZ DE LA LOMA


La historia que a continuación se narra, ocurrió hace muchos años en Cuencamé, Dgo.,
Antes de la época de la Revolución mexicana, en tiempos de los hacendados.

Había un hacendado en este lugar muy rico, éste tenía una hija de aproximadamente 18 años, de nombre María Fernanda, joven muy hermosa, la piel blanca cabello largo e intensamente negro, de cuerpo delgado y hermoso. María, como le llamaba su padre, se había enamorado de un campesino llamado Juan, joven amable guapo y muy querido por la gente de aquel lugar. El único defecto que Juan tenía, si es que se le puede llamar “defecto”, era el ser hijo de un campesino; Juan también correspondía al amor de María Fernanda. Todas las tarde Juan Y María Fernanda se reunían cerca de la casa de ella para expresarse su amor, que día con día se hacía más y más grande.

Una tarde en que los enamorados se encontraban reunidos en el lugar de siempre, fueron sorprendidos por el padre de ella, que estaba furioso por el hecho de que el hijo de un campesino hubiese puesto sus ojos en su hija, a lo cual él se oponía terminantemente y así se los hizo saber a ellos. Le prohibió volver a encontrarse, decisión en la cual no estuvieron de acuerdo Juan y María, pero nada pudieron hacer, solamente seguir viéndose a escondidas.

Como el papá de María se dio cuenta de que ellos seguían con sus citas, decidió espiar a Juan y cuando iba a encontrarse con María y cuando llegó al lugar, se plantó con una reata en la mano; todo esto lo observaba María con gran temor. Entonces el hombre se apresuró a golpear a Juan con la reata, sin darle oportunidad de defenderse y diciéndole que le iba a costar la vida el hecho de haberlo desobedecido. María asustadísima sólo lloraba, pero el papá la corrió de su casa amenazándola.


Juan desmayado por los golpes recibidos, yacía tirado en el suelo, ocasión que aprovechó el hacendado para atarlo a su caballo y arrastrarlo hacia las afueras del pueblo. Cuando ya estuvo en despoblado lo mató. Lo que no se imaginó es que su hija lo había seguido. María nunca perdonaría a su padre lo que había hecho.

Bañada en lágrimas, ella misma lo enterró ahí mismo, en la loma donde su padre lo había matado y le puso una cruz de piedra.

Se dice que María murió de tristeza sin haber perdonado a su padre y que el señor recibió un castigo con el desprecio de su hija y de la gente del pueblo.

Después de mucho tiempo, cuando ya los dos: María Fernanda y su padre habían muerto, las personas que pasaban por el lugar donde está la cruz de piedra, escuchaban tropeles de caballos, lamentos y el llanto de una mujer.

Se cuenta que aún se escuchan...

FUENTE: http://www.telepaisa.com/

lunes, 19 de septiembre de 2016

Blemios - Los caníbales sin cabeza.


"La región este de Libia, al norte de África, es una tierra baja y habitada por nómadas; cubierta de arena hasta llegar al río Triton. Pero al oeste de esta tierra, aquella donde habitan los granjeros, se alzan grandes montañas y bosques llenos de bestias salvajes. En este país viven serpientes gigantes y leones, y elefantes y osos y áspides, los burros con cuernos, los Hombres con Cabeza de Perro (Kynokephaloi) y los Decapitados (Akephaloi), hombres con los ojso en el pecho como dirían los libios; y los hombres y mujeres salvajes, además de otras criaturas no tan fabulosas."
-Herodoto, "Historias".

De acuerdo con Herodoto, los pobladores de la región africana que hoy sería Libia decían que sus tierras eran habitadas por toda clase de bestias fantásticas como los "burros con cuernos", que hoy sabemos son ungulados como el Gran Kudú o el Impala; osos (el extinto Oso Atlas), leones, áspides y extrañas razas salvajes de hombres.
De estos, los más peligrosos y grotescos eran los Acéfalos o Blemios.


Se les describía como hombres salvajes sin cabeza, con las bocas y ojos en el pecho; y que habitaban un sitio cercano a Etiopía. Algunas descripciones indicaban que tenían una gran altura, y que el término "Blemmyae" bien podria ser una palabra judía que significaba "cerebro" y que hacía referencia a la falta de este.

Pero la leyenda de los Blemios dista mucho de la realidad, gracias a la tendencia a exagerar las narraciones de lugares y culturas ubicados más allá del mundo helénico. Los Blemios sí existían, y efectivamente eran un pueblo africano; pero no eran monstruos antropófagos, y mucho menos escalofriantes mutantes sin cabeza.


Los Blemios reales.

La civilización Blemia fue un reino tribal que existió aproximadamente entre el año 600 a.C. y el tercer siglo d.C., y lucharon contra el Imperio Romano para defender sus tierras en las regiones de Nubia, Kush y Sudán.

El geógrafo griego Strabo los describía curiosamente como una tribu pacífica que vivía en el gran desierto del norte de África. En el año 193, el rey Pescennius Niger le pidió ayuda a un rey blemio de Tebas contra el emperador romano Séptimo Severo. En el 253, atacaron el Bajo Egipto pero fueron repelidos rápidamente. En 256, el general romano Firmus los venció y posteriormente pidió su ayuda contra la reina Zenobia de Palmira al rebelarse en 273.

Para el año 279, el ejército blemio fue destruido por completo. En el 298, Diocleciano finalmente firmó la paz con los Blemios y se llegó a un acuerdo en el cual Roma movería sus fronteras al norte de Filae (sur de Egipto) y les pagaría un estipendio anual.


Shakespeare y los Blemios.

Escritores como William Shakespeare y Umberto Eco hacen referencia a los Blemios en sus obras, basándose en los relatos de Herodoto y la descripción de estos como antropófagos monstruosos. Así pues, Shakespeare los describe como "Caníbales que se comen a sí mismos, los Antropófagos, los hombres cuyas cabezas crecen bajo los hombros" en Otelo.

En La Tempestad, se refiere a ellos como "montañeros grandes como toros, cuyas gargantas son como carteras de carne... hombres con cabezas en el pecho".

En el caso de Umberto Eco, aparecen en "Baudolino", donde el protagonista los conoce junto a otros monstruos de bestiarios medievales. El escritor italiano Valerio Massimo Manfredi los presenta en "La Torre della Solitudine" como feroces habitantes del Sahara y que son la manifestación de la maldad de la humanidad.

En la historia "La estratagema de los Blemios", Bruce Sterling los sitúa como extraterrestres que aparecen en las Cruzadas. Finalmente, el Blemmyae parece ser la inspiración tras el Pokémon Hitmonlee, un monstruo que se especializa en lanzar patadas y alargar sus extremidades para atacar.


Los Ewaipanoma.

Sir Walter Raleigh, explorador y corsario inglés conocido por su rol pivotal en la derrota de la Armada Invencible de España y su amistad con la reina Elizabeth I; dijo haber encontrado una raza de hombres sin cabeza durante sus viajes a Guyana en los 1500s.

En un libro que relata sus travesías, hace referencia a los Ewaipanoma, unos hombres peculiares:
"Un país hermoso. Junto a Ami corren los ríos Atoica y Caora, y en Caora es donde vive una nación d personas cuyas cabezas aparece no sobre sus hombros como creeríamos. Y esto no es una mera fábula mía, pues he llegado a la conclusión de que es verdad; ya que cada niño en las provincias de Arromaia y Canuri afirma que se les llama Ewaipanoma y que sus ojos nacen en sus hombros, y sus bocas en el centro de sus pechos y que hay una crin de largo cabello en su espalda."

FUENTE: http://mitosmonstruosyleyendas.blogspot.mx/

viernes, 16 de septiembre de 2016

El Castillo de Leap, castillo encantado en Irlanda


Cuentan del Castillo de Leap que es uno de los más fantasmales y misteriosos de toda Irlanda. De hecho, posee en sus muros una sangrienta historia que contar. Se halla en el
condado de Offaly, a las afueras de la ciudad de Roscrea. Fue construido a mediados del siglo XIII por el clan de los O’Bannon. Desde entonces muchas historias e intrigas casi
palaciegas han ocurrido en él.

Se dice que en el siglo XVI, el Conde de Kildare, Gerald Fitzgerald, trató de conquistar el castillo, pero fue derrotado en sus muros. Sobre esa misma época, tuvo lugar una feroz y
amarga batalla por la sucesión del clan de los O’Carroll, unos contra otros. Uno de los hermanos asesinó a otro, que era un sacerdote, en lo que se dio a conocer como la Capilla
Sangrienta, mientras éste estaba llevando a cabo una ceremonia.

Desde entonces, no es de extrañar que existan en este castillo espíritus que lo convierten en uno de los castillos encantados de Irlanda. Otra fuente de espíritus del castillo fue
descubierta en el siglo XIX. Se trata de un pequeño calabozo al que sólo se puede acceder desde una pequeña escotilla en el techo. Los prisioneros eran arrojados allí para dejarlos
morir de hambre. Hasta hace poco estaba lleno de huesos.


En 1659 el castillo pasó a formar parte de la familia Darby. A finales de 1800, una integrante de esta familia, Mildred Darby desapareció en los contornos de Roscrea. Desde
entonces, muchos habitantes de la población la han visto como una figura encorvada que aparece acompañada de un terrible olor a azufre.

En la década de 1970, el castillo fue vendido a un exorcista australiano, quien llegó para ahuyentar a los espíritus. Según parece, no pudo hacerlo, pero garantizó que ya no serían
más malévolos ni volverían a aparecer así sin más. Curiosamente, desde entonces, no han vuelto a tenerse noticias de apariciones fantasmales en sus alrededores.

En la actualidad, a la fortaleza se le conoce como el castillo Leap, y puede ser visitado libremente desde la autopista R421, a unas millas al norte de la aldea de Roscrea. Por su rica historia de asesinatos, caos y traición; no es de extrañarse que el castillo sea considerado el sitio más embrujado del mundo. En sus corredores, torres y salas hay muchos espectros; entre los cuales se encuentran una vengativa mujer vestida de rojo, esqueletos vivientes, monjes espectrales, poltergeists, niños fantasma y una aterradora criatura conocida como "El Elemental".


La Capilla Sangrienta.

El primer espíritu del que hablaremos en esta ocasión es aquel del sacerdote de la Capilla Sangrienta. En 1532, el jefe del clan, Mulrooney O'Carroll; murió sin dejar un sucesor designado. Sus hijos lucharon entre sí por el honor, lo que llevó al asesinato de uno de ellos; un sacerdote.
En un día fatídico, se encontraba dando misa en la planta alta de la torre cuando su hermano, conocido como Teige O'Carroll "El Tuerto"; entró corriendo y lo apuñaló en el pecho. Mortalmente, herido, el sacerdote colapsó sin vida sobre el altar. Desde entonces, el sitio ha sido conocido como "La Capilla Sangrienta".

Los visitantes al castillo dicen haber visto al sacerdote en un pequeño túnel a la izquierda de donde estuvo el altar en alguna ocasión; y en el área pueden escucharse ruidos extraños y sonidos.


Emily y Charlotte.

Dos de los espíritus más activos (de acuerdo con el dueño de la propiedad, el músico Sean Ryan) de la propiedad, son dos niñas llamadas Charlotte y Emily. Se cree que vivieron en el castillo en los 1600s, y que sus muertes fueron igual de trágicas.

Las circunstancias exactas del fallecimiento de Charlotte son inciertas, pero se especula que puede haber contraído una enfermedad fatal. Emily, por otro lado, cayó desde el muro sureste de la torre. Aparecen por las noches, soltando gritos que hielan la sangre; y en ocasiones son acompañadas por otra mujer fantasma a la que se le conoce como "La Gobernadora", y que ha sido vista cocinando en una olla en el primer piso.


La Dama de Rojo.

Subiendo la intensidad de las apariciones, es hora de hablar de la Dama de Rojo que aparece en la galería principal del castillo. La leyenda reza que fue asesinada al ser empujada de un balcón que da hacia la galería, cayendo varios metros y rompiéndose el cuello. Se manifiesta como un espectro esquelético que empuña una daga y avanza flotando ominosamente por la galería.


El Oubliette.

En 1922, durante la guerra civil irlandesa, gran parte del castillo fue quemado por el IRA. Durante la limpieza posterior y remodelación, se encontró un área conocida como el "Oubliette". La palabra, de origen francés, significa "olvidar".
El Oubliette se encuentra al fondo de un foso, en el cual hay una gran púa de metal que apunta hacia arriba. Aquellos desafortunados que fueron ejecutados por los sanguinarios clanes del castillo, caían en la pila hasta morir desangrados luego de varias horas. Se dice que para sacar todos los cuerpos del Oubliette, se necesitaron tres camiones.


El Elemental.

Pero de todos los espíritus que pueblan este lugar, quizás el más horrible de todos es aquél al que se le conoce como "El Elemental". Es una entidad misteriosa que ha sido avistada por decenas de personas a lo largo de muchos años.
Se dice que el castillo siempre estuvo habitado por un espíritu peligroso, que posiblemente fue invocado por los druidas que habitaban el paso de las montañas siglos antes de la construcción del castillo, con el fin de proteger su sitio sagrado. Otra teoría apunta a que fue puesto ahí por una fuerza invasora que buscaba destruir el castillo desde adentro, y se menciona que el culpable fue el conde de Kildare; un conocido practicante de magia negra que intentó capturar Leap en varias ocasiones.
Las leyendas locales dicen que el Elemental es el espíritu corrupto de un ancestro del clan O'Carroll; el cual falleció en el castillo luego de una larga agonía por la lepra; lo que le da esas características de descomposición facial y la peste que rodea al espíritu.

Pero la historia más aceptada es la de Mildred Darby.

Mildred era esposa de un propietario del castillo a comienzos del siglo XX que tenía un gran interés en lo oculto y la magia negra. Se cree que una combinación de sus sesiones espiritistas y el descubrimiento del Oubliette fue la culpable de que el espectro del Elemental apareciera, porque poco después de la limpieza fue que Mildred tuvo un encuentro terrorífico con este ser.
No se sabe qué pueda ser, pero sí se tiene una idea de que solo se manifiesta cuando la gente lo provoca. Mildred Darby y varios aventureros y amantes de lo sobrenatural han sido no solo testigos de su aparición; si no que han recibido ataques del Elemental.


El relato de Mildred Darby:

"Dos manos me tomaron de los hombros. Giré abruptamente y vi, tan nítido como una persona real, a una 'Cosa' gris a unos cuantos pies de mí. Tenía los brazos alzados, como si quisiera maldecirme. Y no podría usar palabras para describir qué terrible era esta Cosa, su incongruencia física era enorme. Tenía la figura de un hombre pequeño, con dos grandes agujeros negros en lugar de ojos y rasgos como los de un muerto... Y toda esta cosa estaba sucia y cubierta de pelo similar al algodón. ¡Pero Oh, siniestro, repulsivo y demoniaco! Mis amigos que son diestros en lo oculto dicen que es lo que se conoce como un 'Elemental'.

La cosa era del tamaño de una oveja, delgada, demacrada y oscura. Su rostro era inhumano, lleno de vileza y grandes fosos negros en lugar de ojos; con labios abiertos y babosos, y saliva escurriéndole por la quijada. No tenía nariz, solo cavidades cavernosas en medio de ese rostro uniformemente gris. Sus manos terminaban en zarpas y lo rodeaba una peste que ofendía la nariz. El olor de la muerte, llenándome de náusea.
Me di cuenta de que el cuerpo de la criatura era vaporoso, indefinido y semitransparente. Podía ver el marco de la galería y la pared a través de él."

FUENTES: http://mitosmonstruosyleyendas.blogspot.mx/  http://sobreirlanda.com/

jueves, 15 de septiembre de 2016

Los 13 Fantasmas Del Edificio Joelma(São Paulo), Brasil.


El Joelma era el edificio más moderno de oficinas en la ciudad de São Paulo, Brasil. El 1 de Febrero de 1974, se desató un increíble incendio en él que provocó la muerte de 189 personas y dejó un saldo de 345 heridos. La causa del siniestro fue Un cortocircuito en el piso número 12 del edificio y desde dicho lugar, el fuego se propagó rápidamente alcanzando temperaturas superiores a los 700º C. Las llamas y el humo, se convirtieron en una trampa letal para las víctimas.

El edificio fue reinaugurado con el nombre de “Praça de la Bandera”, sin embargo, el edificio parecía tener una maldición. Numerosos relatos giraban en torno al lugar de la tragedia. Muchos testimonios daban a conocer una serie de fenómenos extraños que allí se producían, algunos de los cuales se remontaban al terreno en el que se habría construido el edificio, cuyo propietario se llamaba Paulo Ferrerira de Camargo.

A finales de la década de los 40, antes de que se construyese el edificio, existía una casa en la que vivía un profesor de Química llamado Paulo Ferreira de Camargo, en la época contaba con 26 años. Vivía con su madre y sus dos hermanas, Cardelia y Mª Antonieta. Días antes de asesinar a sus hermanas y madre, Paulo mandó construir un pozo en el patio trasero de su casa con la excusa de investigar las aguas subterráneas, pero el verdadero fin del profesor, era el de ocultar allí los cuerpos. Tras el asesinato, Paulo viajó al estado sureño de Paraná y se autoenvió un telegrama diciendo que su familia había muerto en un accidente de tráfico en una carretera del mismo estado.


19 días después, Paulo vuelve a su casa de São Paulo y recibe la visita de la policía. En un principio, Paulo lo niega todo, poniendo como excusa el accidente, pero la policía niega cualquier registro de accidente envolviendo a tres mujeres. Paulo, nervioso, minutos después, se suicidó dándose un tiro en el corazón.
El misterio que rodea la muerte de esta familia de una forma tan trágica nunca fue descubierto y el crimen pasó a conocerse como “O Crime do poço”, o el “Crimen del Pozo”. Finalmente, tras varios días de búsqueda, los bomberos encontraron los cuerpos de las mujeres en el pozo que Paulo había cavado.
Durante dos décadas la finca fue considerada maldita y permaneció abandonada víctima de la superstición generada tras el “Crimen del pozo”. Por fin, se quiso acabar con los malos agüeros y se construyó el Joelma. Todo después de cambiar el número que tenía la finca, para evitar el recelo de los más reacios a la reutilización de la considerada finca maldita. Concluida su construcción en 1971, el edificio fue inmediatamente alquilado al Banco Crefisul de Inversiones.
El viernes 1 de febrero de 1974 a las 8:54 de la mañana, un cortocircuito en un aparato de aire acondicionado en la 12º planta dio inicio a un incendio que rápidamente se extendió por todo el edificio. Allí trabajaba una procesadora de datos llamada Volquimar Carvalho dos Santos y su hermano Alvaro Carvalho dos Santos. Ese día, Volquimar estaba feliz por haber sido admitida en la universidad nocturna, pero no se imaginaba lo que iba a pasar esa misma mañana…Volquimar murió asfixiada a causa del humo, pero su hermano Alvaro consiguió vivir.


El Cuerpo de Bomberos recibió la primera llamada a la 09:03 de la mañana. Dos minutos después, varios camiones partieron de cuarteles próximos, pero debido a la condición del tráfico sólo llegaron en el local a la 09:10.

Quince minutos después del corto-circuito era imposible descender las escaleras que, localizadas en el centro de los pavimentos, no tardaran en ser bloqueadas por el fuego y el humo. En ausencia de una escalera de incendio, muchas personas aún consiguieron salvarse descendiendo por los ascensores, pero estos también inmediatamente dejaron de funcionar, cuando las llamas provocaron un fallo en el sistema eléctrico de los aparatos y la muerte de una ascensorista en el 20° piso.

Sin saber cómo dejar el edificio, muchos intentaron abrigarse en los cuartos de baño y en los parapetos de las ventanas. Otros supervivientes se concentraron en el 25° piso, que tenía salida a dos terrazas. Acordándose de un incidente similar ocurrido en el Edificio Andraus dos años antes, en que las víctimas fueron salvadas por un helicóptero aprovechando el helipuerto de la azotea del edificio, ellos esperaban ser rescatados de la misma forma.


Los bomberos, muchos de ellos desprovistos de equipamientos básicos de seguridad como máscaras de oxígeno, decidieron entrar en el edificio para el rescate, intentando alcanzar a aquellos que habían conseguido llegar al tejado del edificio. Fueron sólo parcialmente bien sucedidos; el humo y las llamas ya habían matado a decenas de personas. Algunos supervivientes, movidos por la desesperación, comenzaron a tirarse del edificio.  Más de 20 saltaron; ninguno sobrevivió.

Sólo una hora y media después del inicio del fuego, el primer bombero consiguió, con la ayuda de un helicóptero llegar al tejado. Ya entonces muchos habían perecido debido a la alta temperatura en el tejado del edificio, que llegó a alcanzar 100 grados celsius. La mayoría de los supervivientes consiguió salvarse por abrigarse bajo una tela de amianto.

Alrededor de 10:30 de la mañana el fuego ya había consumido prácticamente todo el material inflamable en el edificio. El incendio fue finalmente dominado, con la ayuda de 12 auto-bombas, 3 auto-escaleras, 2 plataformas elevatorias y el apoyo de decenas de vehículos de rescate. A la 13:30, todos los supervivientes habían sido rescatados.
De los aproximadamente 756 ocupantes del edificio, 189 murieron y 345 quedaron heridos. La gran mayoría de las víctimas eran operarios del Banco Crefisul de Inversiones.


En la tentativa de fuga, 13 personas intentaron escapar por el ascensor, pero no consiguieron salvarse muriendo carbonizados dentro de este. Estos 13 cuerpos son los que, según la leyenda, ocasionan los fenómenos paranormales en el edificio y en el cementerio de São Pedro, en la zona Este de Sao Paulo.
Estos trece cuerpos sin identificar, han dado origen a una leyenda llamada “El misterio de los trece espíritus”, que según la gente, conceden milagros a quien va a rezar ante sus tumbas y echa agua sobre su tumba.

Luis Nunez es el jardinero y vigilante del cementerio donde se encuentran enterrados los 13 cuerpos que murieron en el ascensor y no consiguieron ser identificados. “Todo comenzó cuando una noche, rezando con mi mujer y otra persona, comenzamos a escuchar unos gritos desgarradores pidiendo socorro. Mi mujer pidió para que fuera a verificar si venían del cementerio. En la parte baja del cementerio había un grupo de señoras rezando, y al preguntarlas si habían visto algo, negaron con la cabeza.” Luis continuo escuchando los gritos durante dos días seguidos, y acabó localizándolos en las tumbas de los 13 cuerpos sin identificar: “Sabiendo de su trágica muerte, vertí agua sobre las tumbas, acto seguido, los gritos pararon de escucharse.” Luis cree que los espíritus de los fallecidos claman por agua debido al terrible sufrimiento de su muerte.

Luis afirma que los espíritus de las 13 personas le avisan cuando va a ocurrir alguna tragedia. Ademas, afirma también que se han producido favores de los espíritus a los visitantes que van a echarles agua y a orar por sus almas, en memoria de los enterrados, se construyo una capilla rudimentaria al lado de las tumbas.


La historia de Volquimar ya fue misteriosa desde el momento de su triste fallecimiento en el incendio. Según cuentan sus familiares, ella se le apareció a su madre para contarle en que tanatorio reposaba su cadáver. Además se le atribuye al espíritu de Volquimar una serie de fenómenos paranormales en el actual edificio restaurado tales como apariciones de “fantasmas” que se parecían a ella, ruidos, sensaciones térmicas anómalas y todo tipo de apariciones.

En 1979 la historia de Volquimar se transformó en película. Durante la grabación ocurrieron varios fenómenos paranormales, entre los que destaco la escena de la muerte de Valquiria, fotografiada por el director de fotografía del equipo. En ella, podemos apreciar una cara a la derecha de la escena. Beth Goulart, la actriz que representó a Volquimar en la película “Joelma, 23º Andar” (Clery Cunha, 1979), afirmó que durante el rodaje sintió energías extrañas.

Tras el incendio, el Joelma estuvo cerrado durante cuatro años para la realización de su restauración. Hoy, es el edificio llamado “Praça da Bandera” (Plaza de la Bandera) y está considerado como un modelo a seguir en seguridad.


Los funcionarios del edificio no se cansan de repetir que en sus plantas ocurren cosas extrañas, desde ruidos extraños hasta apariciones de una joven rubia que no pocas veces ha sido interpretada como Volquimar. En el año 2004, el equipo de transición del actual alcalde de São Paulo, conocedores de la leyenda, mandaron exorcizar las plantas 19º y 20º del edificio. Durante el acto, sintieron repentinas bajadas de temperatura y audición de músicas cuya procedencia era desconocida.

En el parking del edificio, un empleado que no quiso identificarse relató que cierto día, estando en la garita de control vio a una joven rodeada de mucho humo. “La visión duró 3 o 4 segundos, pero estoy seguro de que no alucinaba y que todo era real”. También un mensajero que fue a entregar unos paquetes. Tras descargar los paquetes y volver a entrar a la furgoneta, vio en el asiento del pasajero una joven rubia “muy guapa” que le saludo. El mensajero, traumatizado, no volvió al edificio.

En 2004 una monja budista, Jogetsu, exorcizó las plantas 19º y 20º del edificio a servicio de la asesoría de transición del actual alcalde de São Paulo, José Serra. Jogetsu dijo entonces que: “el edificio estaba muy cargado de energía negativa, especialmente los baños.” Jogetsu afirma que vio el espíritu de una mujer rubia que le agradeció sus oraciones. Durante el exorcismo, el equipo de asesoramiento sintió bajadas repentinas de temperatura y escuchó una música que no parecía venir de ninguna parte.

FUENTE: https://labitacoradelmiedo.wordpress.com

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Los fantasmas del drenaje profundo de la CDMX


Deambulan empleados que murieron en las obras y personas que cayeron o arrojaron a los canales
En las entrañas de la ciudad de México, a 80 metros de profundidad en los tubos donde pasa el drenaje, hay ánimas que no descansan, deambulan sin cesar y en ocasiones asustan a uno que otro vivo; al menos eso es lo que cuentan los trabajadores que se encargan de darle mantenimiento a este sistema de desagüe de las aguas negras.

Desde hace cinco años el gobierno del Distrito Federal ha rehabilitado 40 kilómetros de los 172 que forman el Drenaje Profundo. En este tiempo, las historias de fantasmas y cadáveres han aderezado la labor de los más de 500 trabajadores encargados de darle una “manita de gato” al sistema.
Estas leyendas, que se han transmitido de boca en boca, no tratan de cualquier espíritu, sino de los que fallecieron en accidentes durante la construcción de la red, a principios de la década de los 60.

Cosas extrañas También circulan historias “macabras” de hallazgos de cadáveres o partes de ellos que fueron arrojados en canales de aguas negras o de personas que tuvieron la mala suerte de caer.
“No sabemos realmente si tengamos alma o conciencia de que cuando nos morimos; en este caso las personas que llegan a caer a los túneles, quizá sus espíritus se manifiestan y cuando nosotros entramos a reparar, pasan cosas extrañas”, señala Herminio Quechol Hernández, jefe de la unidad departamental de Drenaje Profundo.


Explica que en temporada de lluvias, cuando está en operación el sistema, no pueden bajar, por lo que no se percatan de las “apariciones” o de fenómenos extraños, pero una vez que termina, cierran las compuertas y bajan a trabajar.
De voz en voz La mayoría de las historias son dichos contados en tercera persona, pocas se han vivido en carne propia, como es el caso de Pedro Flores Álvarez, ingeniero residente del sistema. “Estábamos bombeando el agua de un cárcamo detrás de una compuerta, y en ese momento me agache para ver en el interior de un registro y vi pasar a un compañero con una camisola que se utilizaban en el drenaje hace como 15 ó 20 años, pasó encima del charco del agua hasta vi que ni se mojó”.

Hace dos años, Pedro Flores estaba trabajando en la noche en el Interceptor Poniente, sacando el azolve, con la retroexcavadora, y al mover un segmento de lodo salió una pierna “al parecer de una dama”, parecía plastificada. Al día siguiente, cinco metros adelante de esa zona, “encontramos el tronco de la persona”, recuerda. Agrega que en la segunda etapa de la rehabilitación del drenaje, hace como cuatro años, en la Lumbrera 0, ubicada en la delegación Gustavo A. Madero, bajó un velador a 50 metros de profundidad para cerciorarse que ya no había nadie, pero enfrente de él, vio a una persona “muy delgada y deforme”. Volteó a otro lado y de nuevo se le apareció, esto provocó que “saliera muy espantado y casi al borde de un infarto”.


Fantasmas en la lumbrera

Uno de los casos más sonados, es el que se conoció hace 10 años cuando había un ingeniero, quien afirmaba que cuando cubría el turno de la noche veía a los fantasmas “de los trabajadores que se murieron en la lumbrera” y no sólo se aparecían, sino que lo arrastraban, no lo dejaban dormir, dice Santa, una secretaria que trabaja ahí desde hace 25 años. “También contaba que veía la sombra del ingeniero Javier” deambular por las oficinas; él era un trabajador que murió durante la construcción del drenaje. Hay quienes no han visto nada, pero que sienten vibras cuando están abajo, como Germán López, quien asegura que a veces el ambiente se siente pesado, pues está muy oscuro y húmedo.

Relata que un joven le contó que bajó al drenaje y vio a un hombre que le dijo: “no te vayas por ahí porque están tirando azolve y además está prohibido”, pero no le hizo caso; el “fantasma” siguió su camino sin mover el agua, parecía que flotaba, y “el chavo salió corriendo; después de eso ya no regresó a trabajar”.

FUENTE: http://archivo.eluniversal.com.mx/